LLAVERO MEDALLA SAN IGNACIO DE LOYOLA EN COLOR ORO

Referencia 0107011

Condición: Nuevo producto

LLAVERO MEDALLA SAN IGNACIO DE LOYOLA EN COLOR ORO - PROTECCION -SALUD -.

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LLAVERO MEDALLA SAN IGNACIO DE LOYOLA EN COLOR ORO - PROTECCION -SALUD -.

Ref.:0107011

Características:

* San Ignacio de Loyola: metal y Resina
* Llavero Metal color Oro.
* Anilla Metálica Oro.
* Ideal para colgar llaves, moviles, pendrives etc


Un Poco de Historia:

SAN IGNACIO DE LOYOLA

El 31 de julio la Iglesia recuerda al fundador de la Compañía de Jesús, cuyos miembros se les conoce como “los jesuitas”. San Ignacio además es el patrono de los Ejercicios Espirituales, los cuales se llevan a la práctica también hoy en otras religiones.

San Ignacio era conocido popularmente como el hombre del saco, ya que vestía una simple túnica.
Íñigo López de Recalde era hijo de una familia noble. Nació en el caserío de Loyola, entre los pequeños pueblos vascos de Azcoitia y Azpeitia, en 1491. A los 15 años entró al servicio de los reyes de Castilla, siendo un buen diplomático y militar. En mayo de 1521, mientras defendía la ciudad de Pamplona, fue herido gravemente en una pierna. Durante su recuperación, y a raiz de unas lecturas, optó por un cambio radical en su vida e inició un peregrinaje a Jerusalén, y por eso fue a embarcarse al puerto de Barcelona.

De camino, pasó por el monasterio de Montserrat y el 25 de marzo de 1522 bajó a Manresa donde vivió once meses, que fueron decisivos en su transformación espiritual. La estancia de San Ignacio en Manresa -mucho más larga de lo que estaba previsto- tiene una gran relevancia en la biografía y la obra del Santo. Según relata él mismo, fue en esta ciudad donde tuvo las experiencias místicas y espirituales que le inspiraron en la redacción de su obra principal, los Ejercicios Espirituales, un método de búsqueda de la voluntad de Dios, una ayuda para orientar la propia vida según Dios: "en todo servir y amar".

Finalmente, se embarcó en Barcelona y llegó a Tierra Santa.

Cuando volvio de Jerusalén, decidió estudiar primero en Barcelona y después, en Alcalá de Henarés y Salamanca, hasta que fue encarcelado por la Inquisición.

Después continuó sus estudios en París, donde formó parte de un grupo de diez compañeros que se propusieron, en el plazo de un año, ir a Tierra Santa y convertirse en misioneros. Y si eso no era posible, se pondrían a las órdenes del Papa. Una vez ordenado sacerdote, y ante la imposibilidad de volver a Jerusalén, se pusieron al servicio del papa Pablo III. En 1540, fundó la Compañía de Jesús, y fue escogido primer superior. Y así continuó hasta su muerte, en 1556, cuando tenía 65 años.

En 1609, el papa Pablo V lo beatificó, y fue proclamado Santo en 1622.